Gracias al bienvenido libro de Andreas Moritz "Limpieza hepática y de la vesícula" se dio a conocer en Europa las Prill Beads, o Perlas Prill.
Digo 'en Europa' pues en los Estados Unidos donde vive Moritz y donde vivía el inventor de las Prill, Jim Carter, ellas ya son conocidas desde hace casi una década.
Las Prill son óxido de magnesio producido en un sistema industrial en forma de pequeñas piedritas - de ahí lo de las "perlas" - que, cuando inmersas en el agua tienen la capacidad de transformarla molecularmente, haciendo el agua más fino, aflojando los lazos que unen las distintas moléculas de H2O (disminuye la tensión superficial del agua) a la vez que intensifica la unión de los átomos de hidrógeno con el de oxigeno dentro de cada molécula, lo que la hace más apta para la absorción celular. Por otro lado las perlas Prill limpian el agua de metales pesados y toxinas (busco información si saca el flúor también - algunas fuentes dicen que si y otras que no... en investigación). Lo mismo hace con nuestro organismo después de ingerida: promueve la desintoxicación del cuerpo.
Con un raciocinio similar al inventor de las Prill al hablar de ellas, sugerimos que, si quieres saber lo que son, que las pruebe. Es la prueba más contundente que conozco para afirmar que sí, son buenas!